En Argentina podés empezar a invertir con muy poco dinero. Esta nota cubre las principales opciones de inversión, cómo empezar a crear tu cartera y los errores más comunes cuando se empieza.
Si tenés plata ociosa que no estás invirtiendo, todos los días perdés un rendimiento que podrías estar cobrando. Invertir dinero en Argentina es más accesible de lo que parece: en Ualá, desde $100 podés invertir en un fondo común de inversión, desde $1.000 a un plazo fijo y tu saldo en cuenta puede generar rendimientos todos los días sin que hagas nada.
En esta nota vas a encontrar las opciones de inversión más usadas en Argentina (desde la cuenta remunerada hasta los CEDEARs) y los errores más frecuentes para evitar desde el arranque.
Antes de invertir desde cero: dos condiciones que cambian el resultado
Antes de comparar opciones o elegir un instrumento, conviene definir tres cosas. No hace falta tener experiencia para responderlas, pero sí van a influir en qué inversión tiene más sentido para vos.
¿Para qué querés invertir? No es lo mismo ahorrar para unas vacaciones dentro de seis meses que ahorrar para un objetivo de largo plazo. Tener un objetivo claro ayuda a elegir una inversión que se adapte a ese plan.
¿Cuándo vas a usar esa plata? El plazo cambia por completo qué opciones te convienen. Si la vas a necesitar dentro de poco, priorizá instrumentos con disponibilidad inmediata. Si podés dejarla invertida durante más tiempo, vas a tener acceso a alternativas con mayor potencial de rendimiento. Un fondo de emergencia de unos tres meses de gastos también ayuda a no tener que retirar una inversión antes de tiempo por un imprevisto.
¿Cuánto riesgo estás dispuesto a asumir? Algunas inversiones son más estables y otras pueden tener subas y bajas más marcadas. Elegir un nivel de riesgo con el que te sientas cómodo hace que sea más fácil mantener la estrategia y evitar decisiones impulsivas cuando el mercado se mueve.
Cómo invertir dinero en Argentina: 5 opciones de menor a mayor riesgo
No todas las inversiones sirven para lo mismo. Algunas priorizan la disponibilidad inmediata del dinero, otras ofrecen más previsibilidad y otras apuntan a un mayor potencial de rendimiento a cambio de asumir más riesgo. Estas son algunas de las opciones más usadas en Argentina y qué necesitás para empezar en cada una.
1. Cuenta remunerada: tu saldo del día a día generando intereses
La cuenta remunerada no es una inversión en sentido técnico: es el dinero que tenés disponible en tu cuenta generando intereses de forma automática, todos los días (fines de semana y feriados incluidos), sin inmovilizar nada. Si cobrás el sueldo y en dos semanas lo usás para los gastos del mes, ese saldo está rindiendo todo ese tiempo sin que hagas nada.
2. Plazo fijo: sabés de entrada cuánto vas a cobrar
A diferencia de casi cualquier otro instrumento, con el plazo fijo la tasa se fija al constituirlo y no cambia en base a lo que ocurra después en el mercado. Ualá ofrece plazos de 30, 60, 90, 180, 270 y 365 días.
La restricción que viene con eso: no hay rescate anticipado, así que tiene que ser plata que no vas a necesitar hasta el vencimiento.
Un caso concreto: si sabés que en 90 días vas a hacer un gasto grande pero el dinero ahora no lo necesitás, podés constituir un plazo fijo a 30 días y renovarlo automáticamente dos veces. Al tercer vencimiento retirás el capital con los intereses acumulados justo cuando los necesitás, sin haber hecho nada en el medio.
3. Fondos comunes de inversión: una forma más simple de diversificar
Un fondo común de inversión (FCI) reúne el dinero de miles de personas para invertirlo en una cartera de activos administrada por profesionales. Desde $1.000, podés invertir en fondos que incluyen bonos, letras, CEDEARs y otros instrumentos, sin tener que armar esa cartera por tu cuenta.
El rendimiento no está garantizado. El valor de tu inversión puede subir o bajar según cómo se comporten los activos que integran el fondo. Si querés entender mejor esta dinámica, podés explorar nuestro artículo sobre cómo funciona una inversión en la práctica.
Además, existen fondos con distintos niveles de riesgo y objetivos de inversión. A través de Ualá, por ejemplo, podés elegir entre dos tipos: los Fondos 24/7, que no tienen monto mínimo y están pensados para quienes priorizan la disponibilidad inmediata del dinero; y los FCI, desde $1.000, con alternativas tanto para perfiles conservadores como de mayor exposición a acciones locales e internacionales.
4. Dólares: cobertura cambiaria, no rendimiento
Comprar dólares no es exactamente invertir: es cubrirse de la posible devaluación del peso. El dólar no rinde por sí mismo; su valor en pesos sube o baja con el tipo de cambio. Hay varias formas de operarlo: desde el dólar oficial hasta el MEP, cada una con sus reglas y límites según la normativa vigente del Banco Central.
En Ualá comprás dólar oficial 24/7 sin comisión y podés volcar el saldo en un FCI Ahorro Dólares.
5. Acciones, bonos y CEDEARs: el paso siguiente
Son los instrumentos con mayor potencial de rendimiento y también los de mayor volatilidad.
Las acciones representan una parte del capital de una empresa. Su precio puede subir o bajar según el desempeño de la compañía y las condiciones del mercado.
Los bonos son instrumentos de deuda: quien los compra le presta dinero a un Estado o una empresa y recibe intereses durante un período determinado, además de recuperar el capital al vencimiento.
Los CEDEARs son certificados que representan acciones de empresas extranjeras, como Apple, Amazon o Google, y permiten invertir en ellas desde Argentina operando en pesos.
En Ualá el punto de entrada es bajo: desde 1 unidad (excepto las letras, cuyo mínimo es 100 unidades), sin costos adicionales, con apertura de cuenta de inversión y perfil inversor la primera vez. El acceso al mercado de capitales está regulado por BYMA (Bolsas y Mercados Argentinos), que establece los requisitos operativos para inversores minoristas.
Los errores más comunes cuando empezás a invertir
La mayoría de los errores al empezar a invertir dinero no vienen de la ignorancia: vienen del apuro. Estos son los cuatro más frecuentes:
Poner todo en un solo instrumento. Repartir la plata entre distintas alternativas ayuda a reducir la exposición a un único activo o mercado. No hace falta una cartera compleja para empezar a diversificar.
Esperar el momento perfecto para empezar. Es fácil pensar que más adelante va a haber una mejor oportunidad para invertir. Pero ese momento es difícil de identificar. Empezar con montos chicos y una estrategia acorde a tu objetivo suele ser mejor que seguir postergando la decisión.
Invertir sin entender el instrumento. Antes de poner plata, revisá cómo funciona, qué riesgos tiene y cuándo vas a poder disponer del dinero. Tomarte unos minutos para entender esas condiciones puede ayudarte a tomar mejores decisiones.
Confiar en promesas de rendimientos extraordinarios. Ningún instrumento serio duplica la plata en un mes. Si suena demasiado bien, probablemente sea una estafa piramidal, no una inversión.
No hace falta empezar por la inversión más compleja: podés pasar de una opción a otra a medida que cambian tus objetivos, el plazo o el riesgo que estás dispuesto a asumir.
Empezá a invertir en Ualá: todas las opciones en un solo lugar
No existe una única forma de cómo invertir dinero: la mejor opción depende de tu objetivo, el plazo y el riesgo que estés dispuesto a asumir. En Ualá encontrás distintas alternativas para empezar y gestionar tus inversiones desde la misma app.
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