En qué consiste hacer una inversión, por qué es importante hacerla y otras características que necesitás saber para empezar a invertir sin problemas.
A simple vista, hacer una inversión puede parecernos un complicado, pero en realidad es todo lo contrario. Vamos a explicar y analizar este concepto del mundo de las finanzas para que empieces a invertir sin inconvenientes.
En primer lugar, convengamos que hacer una inversión es dedicar recursos que para nosotros tienen valor (por ejemplo, plata) con la expectativa de obtener beneficios futuros.
Por ejemplo, si plantamos una semilla en el lugar correcto, en el momento adecuado y con las condiciones óptimas, algún día esa semilla se puede convertir en algo más grande. Puede ser un limonero, un jacarandá, una enredadera o cualquier otra planta. Al igual que una semilla, una inversión tiene el potencial de convertirse en algo con más valor de lo que pagamos para adquirirla.
Cuál es la diferencia entre ahorro e inversión
Esta es una duda bastante normal. Convengamos que ahorrar es guardar hoy una cantidad de plata de nuestro ingreso para usarla en el futuro. Eso nos da seguridad ante cualquier imprevisto y nos permite alcanzar objetivos como viajar, festejar el cumpleaños de 15 de nuestra hija, comprar un auto, llegar a tener una vivienda en el futuro, entre otros.
Ahora bien, una vez que tenemos ahorros, hay algo interesante que también podemos hacer: invertirlos para intentar que crezcan. Por lo que invertir es postergar un beneficio actual esperando recibir un beneficio mayor o mejor en el futuro. Es decir que, a diferencia de ahorrar, invertir siempre tiene un riesgo asociado.
Qué significa hacer una inversión
Como dijimos, una inversión comienza con la entrega de algo que para nosotros tiene valor, sea plata o tiempo, esperando obtener un beneficio a futuro. Veamos 3 ejemplos en distintos ámbitos:
Un estudiante puede invertir su tiempo en obtener un título universitario con la esperanza de dedicarse a esa profesión en el futuro.
Una empresa puede invertir en contratar trabajadores porque quiere producir más, aumentar sus ventas y crecer.
Un agricultor puede invertir en comprar semillas para plantarlas, que desarrollen sus cultivos, cosecharlas y vender lo obtenido.
Un dato clave: como toda inversión tiene algo de riesgo, al final de nuestra inversión podremos obtener algo superior, igual o inferior a eso que entregamos al inicio.
De la misma manera funciona una inversión en el mundo financiero. Comenzamos destinando nuestra plata a una inversión y, con el tiempo, podremos obtener la misma cantidad de plata, una ganancia o la pérdida de nuestro dinero.
Efectivamente, en el mundo de las finanzas, invertir es colocar la plata que ahorramos en cosas que, en nuestra opinión, van a valer más después de un tiempo. Ejemplos de ello pueden ser las acciones, bonos, inmuebles, fondos de inversión, comercios, emprendimientos, etc.
Sin embargo, debemos aclarar que toda inversión implica un riesgo y una oportunidad. Un riesgo, porque la devolución de la plata que invertimos no está garantizada; y, una oportunidad, porque una inversión puede hacer crecer nuestra plata. De hecho, incluso en las inversiones más seguras, también siempre hay riesgos.
Qué tipos de inversión podemos hacer
Ahora bien, las inversiones se pueden clasificar desde distintos puntos de vista. Por eso, una misma inversión podría encajar en más de un tipo.
- Según el horizonte temporal: el horizonte temporal de una inversión es el tiempo en que planeamos tener una inversión. Generalmente, se divide en 3 tipos de plazos.
Corto plazo: menos de un año.
Medio plazo: entre uno y cinco años.
Largo plazo: más de cinco años.
- Según el ámbito:
Empresarial.
Personal.
Financiera.
- Según la naturaleza del elemento:
Divisas.
Bolsas.
Acciones.
Materia Prima.
Energía.
- Según el status:
Inversión pública.
Inversión privada.
Consideraciones importantes antes hacer una inversión
De esta manera, antes de invertir, es fundamental que prestemos especial atención a los siguientes cuatro conceptos:
Rentabilidad: es el beneficio que se obtiene de una inversión, expresado en porcentaje. Una persona puede invertir teniendo distintos objetivos, como por ejemplo mantener el valor de su plata en el tiempo, generar una renta o aumentar su capital de plata.
Riesgo: hace referencia a la posibilidad de que sucedan contingencias negativas que afecten el valor de nuestra inversión. Hay 3 perfiles distintos de inversores: conservadores, moderados y arriesgados.
Liquidez: podemos definirla como la velocidad y facilidad con la que podemos pasar de tener una inversión a tener nuevamente nuestra plata.
Plazo: es el tiempo en que nuestra plata estará invertido y se define en función a nuestros objetivos financieros. El plazo también es conocido como «horizonte de inversión» y puede ser de: corto plazo (menos de 1 año), mediano plazo (entre 1 y 5 años) y largo plazo (más de 5 años).

