Las asistencias son productos prácticos que te permiten acceder a servicios cuando más los necesitas. Te contamos cómo funcionan, qué tipos existen y cómo aprovechar sus ventajas.
Aprender cómo usar una asistencia es clave para aprovechar todo lo que este producto ofrece. Una asistencia, a diferencia de los seguros, es una red de profesionales y servicios a la que puedes acceder en caso de imprevistos o necesidades específicas, desde salud hasta el hogar, o incluso para tus mascotas. Con un pequeño costo mensual, obtienes respaldo inmediato y beneficios que te ayudan a cuidar tus finanzas personales y resolver problemas cotidianos sin gastos inesperados.
Y si aún te seguís preguntando, ¿cuáles son esas prestaciones?; ¿cómo es que accedo a todos esos beneficios?; ¿con quién me debo contactar?; queremos que sepas que todos esos detalles, y más, se encuentran en las condiciones generales que recibirás una vez contratada la asistencia.
Condiciones generales de una asistencia: qué debes conocer antes de usarla
Cuando contrates la asistencia, vas a recibir las condiciones generales del producto que se presentarán en un documento (papel y/o digital) y detallará todos los servicios disponibles, el/los números de contacto para acceder a los mismos, las obligaciones del cliente y/o beneficiario y las exclusiones en las que el prestador no estará obligado a accionar.
Siguiendo con esto, a la hora de querer acceder a algún beneficio, deberás contactarte al número telefónico o e-mail informado. Por ejemplo, si tuvieras una asistencia de hogar, probablemente tendrás disponibles servicios de plomería, electricidad, cerrajería o albañilería por algún reparo o mejora en el domicilio. A todos ellos, podrás acceder con un simple llamado.
Tipos de asistencias más comunes y cómo elegir la adecuada
Existen muchos tipos de asistencias y no nos alcanzaría esta nota para enumerarlas todas. Algunas de las más conocidas son la asistencia al viajero, al hogar, de mascotas, de salud, tecnológicas, entre otras.
Todas ellas funcionan de la misma manera, pero cubren diferentes necesidades. Por eso, te recomendamos que busques entre la amplia cartera de productos cuál se amolda mejor a tus necesidades.
Para que te hagas una idea, el beneficio en una asistencia de salud podría contar con servicio de atención médica, médico a domicilio, reintegro de medicamentos, asistencia odontológica, entre otras prestaciones. Todo esto por un costo razonable y menor a los valores de las prepagas y obras sociales.
Respecto a la asistencia de mascotas, sirve para resguardar la salud de tu mascota y, ante cualquier inconveniente, tenés disponibles distintos servicios veterinarios, descuentos y reembolsos asociados a la atención de tu “pichicho”.
Resumen práctico: cómo aprovechar al máximo tu asistencia
La idea de tener una asistencia es que puedas anticiparte, durante su vigencia, a cualquier evento inadvertido sin que sea necesario desembolsar grandes sumas de plata.
Solo deberás pagar un pequeño costo mensual y tener a mano las condiciones de tu contrato para saber que tenés incluido y a quién llamar en caso de necesitar algún servicio y/o solicitar algún reintegro.
Recordá que, a las asistencias, cuanto más la usás, más beneficios le sacás.

