Los seguros y las asistencias son herramientas clave para cuidar tu economía personal y familiar. Qué es cada uno, cómo funcionan y por qué conviene contratarlos.
Contratar un seguro o una asistencia en Argentina es una decisión que impacta directamente en tu tranquilidad y en tus finanzas personales.
Los seguros actúan como una red de protección financiera frente a imprevistos como accidentes, robos o enfermedades; mientras que las asistencias ofrecen soluciones prácticas en el momento, desde un cerrajero a domicilio hasta una consulta médica virtual. Conocer sus particularidades, te permitirá elegir la mejor opción para cuidar tu patrimonio y tu bienestar.
Qué es un seguro y cómo funciona en Argentina
Si vamos a una definición “formal”, podemos decir que un seguro es un contrato que reduce la incertidumbre sobre el futuro y te protege si ocurre un siniestro; es decir, un hecho que no esperas ni deseaste.
Para decirlo en otras palabras: casi todas las situaciones de la vida tienen algún riesgo. Puede ser una enfermedad, un robo, un accidente con tu vehículo, la pérdida de empleo de forma involuntaria, etc. Ante la probabilidad de sufrir un daño personal o material, podés contratar un seguro y protegerte.
Hay seguros para todo tipo de riesgos. Tomemos el caso de uno de los más conocidos: el seguro de celular. Si te roban el celular y estás asegurado contra eso, el seguro te paga una suma de plata según la cobertura que hayas elegido.
Ventajas de contratar un seguro para tus finanzas personales
Con un seguro, pagas una pequeña cantidad de plata mensual (llamada prima) y le transferís el riesgo a una aseguradora, como se conocen a las empresas que brindan este servicio.
En caso de que suceda un evento cubierto en el contrato del seguro, la aseguradora lo analiza y te paga, evitando tener que desembolsar un monto mucho mayor para hacerle frente.
En Argentina el mercado de seguros está regulado y supervisado por la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN). Este ente tiene como función proteger los derechos de los asegurados con esquemas de controles transparentes y eficaces.
Cómo se contrata un seguro: la póliza y la prima
Para estar asegurado es necesario un contrato, también llamado Póliza de Seguros. A través del pago de una prima te garantizás el servicio cuando sea necesario.
La póliza de seguro contiene detalles sobre las condiciones y circunstancias bajo las cuales la aseguradora te pagará el monto del seguro.
Este contrato es consensual. Es decir, los derechos y obligaciones son recíprocos para ambas partes. Como asegurado, vos estás obligado a pagar la prima cada vez que sea necesario. La aseguradora, por su parte, está obligada a asumir el riesgo y hacerse cargo de sus consecuencias en caso de que, finalmente, llegue a ocurrir el siniestro.
El contrato de seguro puede tener por objeto toda clase de riesgos y la aseguradora puede indemnizarte a través de un capital, una renta o la prestación de un servicio.
Qué es una asistencia y en qué se diferencia de un seguro
Las asistencias prestan servicios determinados ante alguna emergencia, mantenimiento, urgencia o un inconveniente cotidiano. Por ejemplo, si se rompió la cerradura en tu casa y no podés entrar, contás con la asistencia de un profesional a domicilio para solucionar el imprevisto. Si querés empezar el nutricionista y no sabés por dónde arrancar, una asistencia de salud te puede contactar con un profesional recomendado virtual.
El seguro, en tanto, te ayuda cuando ya pasó algo malo (el siniestro). Otra diferencia es que el seguro es indemnizatorio, mientras que la asistencia es prestacional. Es decir, el seguro te da plata (te indemniza) para compensar un evento negativo. Y la asistencia te presta servicios que te ayudan en algún aspecto. A su vez, las asistencias no están reguladas por la SSN.
Consejos para elegir entre seguros y asistencias según tus necesidades
En primer lugar, te recomendamos que tengas muy en claro qué es lo que querés asegurar o para qué querés estar asistido. Otro punto importante es conocer cuánta plata disponés y cuánto estás dispuesto a asegurar.
A su vez, tené en cuenta que cuanto mayor riesgo quieras cubrir, mayor será el precio que tendrás que pagar para tener un seguro. Y cuantos más servicios quieras, mayor el valor de la asistencia. Te aconsejamos comparar al menos tres alternativas de seguros o asistencias para decidir con mayor facilidad la que se ajusta mejor a tus necesidades.
Por último, está bueno que guardes toda la documentación relativa al producto que hayas contratado. En el caso del seguro, ya sabés que si una compañía te cobra una póliza que no solicitaste, te rechaza un siniestro o no se comporta como esperás, podés hacer consultas o denuncias en la Superintendencia de Seguros de la Nación.
