QR

Lo hacemos fácil

Escaneá el QR con la cámara de tu celular y descargá Ualá.

Tipos de costos de un emprendimiento: ejemplos y cómo calcularlos

16 de junio de 2026

6 min de lectura

REG_BLOG_emprendimiento_2

Cuáles son los principales tipos de costos de un emprendimiento y cómo aprender a diferenciarlos con ejemplos prácticos para gestionar mejor tu negocio.

Los tipos de costos de un emprendimiento son un factor determinante para conocer la rentabilidad real de un negocio y tomar decisiones financieras inteligentes. En efecto, distinguir entre costos fijos, variables, directos e indirectos permite ordenar las cuentas y proyectar el crecimiento con mayor precisión.

Todo emprendedor, sin importar el tamaño de su empresa, debe aprender a identificar qué gastos corresponden a cada categoría y cómo calcularlos para evaluar la viabilidad de sus proyectos. Además, clasificar correctamente los costos ayuda a evitar errores financieros comunes en la fijación de precios y en la planificación de inversiones.

En esta nota explicamos cuáles son los tipos de costos más importantes de un emprendimiento, cómo se dividen y qué ejemplos prácticos podés aplicar para mejorar la gestión financiera de tu negocio.

Qué tipos de costos tiene un emprendimiento

Un emprendimiento puede tener diversos costos, es decir, distintos gastos que debe asumir para poner en funcionamiento el negocio. Saber clasificarlos es crucial para tener orden y poder organizar la empresa de la mejor manera. A continuación, prestaremos especial atención a dos clasificaciones:

  • Costos directos y costos indirectos.

  • Costos variables, costos fijos y costos semifijos.

Emprendedores: que son los costos directos e indirectos

Los costos directos son un tipo de costos que se pueden asignar directamente y de forma inequívoca a un producto concreto. Estos tipos de costos son fáciles de imputar en un producto concreto.

Por ejemplo, supongamos una empresa maderera que produce mesas, sillas y percheros: para producir una mesa, sabemos que un costo en el que incurre es en madera; por lo tanto, al ser un costo sencillo de asignar a una mesa producida, es un costo directo.

Otros ejemplos de costos directos de una empresa, serían:

  • Costo de las materias primas para elaborar un producto.

  • Costo del transporte de los productos que trasladamos desde la empresa hasta el cliente.

  • Comisión que le pagamos a un vendedor por la venta de nuestro producto.

  • Mano de obra de los trabajadores que fabrican nuestro producto.

  • Comisión por vender un producto con tarjeta.

  • Campañas publicitarias que realicemos para promocionar nuestro producto.

Por otra parte, los costos indirectos son aquellos que están relacionados en el proceso productivo de uno o más productos que vende o produce una empresa. Por eso, al afectar a varios productos, no es tan fácil asignar el valor de ese costo a un producto específico.

Antes de clasificar un costo en directo o indirecto, debemos preguntarnos: ¿cómo podría repartir este costo entre las unidades que produzco? 

Siguiendo con el ejemplo de la maderera, además de madera, la empresa también necesita un taller, empleados administrativos y electricidad. En este caso, es más difícil saber cuánto del costo de todos ellos debe asignarse a la mesa. Por eso son costos indirectos. Otros ejemplos de costos indirectos serían:

  • Alquiler de una planta de producción.

  • Consumo de energía de la empresa.

  • Personal que no participa en la cadena de fabricación, pero sí es necesario para que la empresa funcione (administrativos, vendedores, profesionales, etc.).

Costos fijos, variables y semifijos en un emprendimiento

A su vez, los costos fijos son aquellos que suceden todos los meses y los tenemos que pagar sí o sí, independientemente de la cantidad de productos o servicios que vendamos. Un claro ejemplo de esto es el alquiler, ya que debemos pagar el valor mes a mes, aun si cerramos por vacaciones.

Para calcular los costos fijos es necesario anotar todos los gastos que deberemos afrontar obligatoriamente en un período, por ejemplo, en el mes, en una planilla de Excel. Al sumarlos todos, obtendremos el costo fijo total para ese período. Por último, si dividimos el costo fijo total por la cantidad que hayamos producido, obtendremos el costo fijo unitario

El costo fijo se mantiene constante, independientemente de las unidades producidas.

A su vez, los costos variables, justamente, varían en su consumo dependiendo de la producción y venta de nuestros productos o servicios. A mayor producción, crecerán y, en caso de que la productividad caiga, también se verán disminuidos. 

En el ejemplo de la maderera, la compra de madera para fabricar las mesas es un costo variable, ya que cuantas más mesas fabriquemos, más volumen de madera tendremos que comprar.

Para calcular el costo variable total, debemos sumar todos aquellos costos que hayamos tenido en un período de tiempo y que dependan de nuestro nivel de producción. Para calcular el costo variable unitario, debemos dividir los costos variables totales y la cantidad de unidades producidas. 

Como el costo variable cambia en proporción con el nivel de actividad o volumen total, su gráfico tiene una pendiente positiva que crece a medida que aumentan las unidades producidas.

Por su parte, los costos semifijos (conocidos como semivariables) tienen elementos tanto fijos como variables. Es decir, pueden ser fijos para cierto rango de nuestra actividad y variables para otro.

Por ejemplo: si tenemos un supervisor de producción que supervisa la fabricación de 1 a 100 unidades de mesas, nuestro costo fijo es abonarle el sueldo o salario; pero si producimos entre 101 y 200 unidades, necesitaremos un segundo supervisor de producción, entonces el costo “fijo” para un volumen de producción de 1 y 200 unidades es el costo de 2 supervisores de producción y no de 1.

El gran desafío: la asignación de costos

La asignación de costos es el proceso de identificar y asignar cada tipo de costo a un producto o servicio producido o vendido. Todas las organizaciones, independientemente de su tipo y tamaño, deben realizar una correcta asignación de sus costos para planificar y organizar.

En primer lugar, porque permite entender qué tipos de costos son incurridos en la operación de un área determinada en la organización. Esta información nos ayuda a crear un presupuesto operativo y también a calcular los impuestos a pagar. Otro beneficio tiene que ver con hacer un seguimiento de los gastos para una mejor planificación interna.

Sin una correcta asignación, incurriríamos en errores con respecto a la rentabilidad de nuestros productos, como promover productos que son poco rentables para nuestra empresa y subestimemos los productos más rentables para el negocio.

Emprendimientos: la importancia de identificar los tipos de costos

Como dijimos, para saber cómo marcha nuestro negocio y ver si es rentable o no, es vital realizar un análisis de costos y clasificarlos con la mayor exactitud posible.

En efecto, la rentabilidad de nuestro emprendimiento puede mejorar si tenemos el mayor control posible sobre nuestros costos directos e indirectos y, para eso, debemos mejorar la gestión y estructura de estos costos.

En definitiva, si gestionamos eficientemente nuestros costos, alcanzaremos un crecimiento directo en la rentabilidad. 

¿Te resultó útil nuestro contenido? Hacé clic acá y guardanos como tu fuente favorita en Google.

¿Creés que esta nota podría ser de interés para alguien más? Compartila

Imágen banner de adquisición

Descargá Ualá

Manejá tu plata desde una sola app.

También te puede interesar

QR para el blog

Lo hacemos fácil

Escaneá el QR con la cámara de tu celular y descargá Ualá.