Conocer los tipos de gastos nos ayudará a mejorar la administración de nuestra plata. Por eso, te contamos cuáles son, cómo se clasifican y por qué hay que saber diferenciarlos.
Los gastos o egresos representan todas las salidas de plata de nuestro bolsillo y son una parte central de cualquier presupuesto personal o familiar. Por lo tanto, identificar qué tipos de gastos existen nos permite planificar mejor, detectar excesos y generar estrategias para ahorrar. En esta nota te mostramos cómo clasificarlos y por qué hacerlo puede marcar la diferencia en tu salud financiera.
Gastos fijos: los que sí o sí hay que pagar cada mes
Los gastos fijos son aquellos que sabemos que van a suceder, los tenemos que pagar todos los meses y no podemos hacer grandes cambios. Ejemplos de estos tipos de gastos pueden ser el alquiler, los gastos de transporte, la comida, los servicios, los impuestos, etc. O sea, todos los que tenemos que pagar sí o sí.
Veamos un ejemplo donde Ana tiene los siguientes gastos fijos en el mes de noviembre:
Servicios: agua, luz, gas, streaming, celular, Internet. $50.000
Vivienda: alquiler y expensas. $350.000
Salud: medicamentos, psicóloga, Obra Social. $400.000
Gastos de limpieza, comida y artículos de supermercado. $50.000
Es decir, Ana tiene gastos fijos por $850.000 total.
Gastos variables: cómo controlarlos y ajustarlos en tu presupuesto
Por su parte, los gastos variables son los tipos de gastos que pueden ir cambiando según la etapa del año: vestimenta, libros, regalos y salidas.
Veamos cuántos gastos variables tiene Ana durante noviembre:
Regalo de cumpleaños para los sobrinos: $30.000
Salidas con familiares: $70.000
Extras: kiosco, café, revistas. $20.000
En este caso, Ana tiene gastos variables por $120.000 total.
Siguiendo con el ejemplo de Ana, si sumamos los gastos fijos ($850.000) con los gastos variables ($120.000), vamos a obtener todos sus gastos durante ese mes. En este caso los gastos totales de noviembre son de $970.000.
Saber cuáles son los gastos fijos y cuáles los variables nos va a permitir planificar los gastos de forma inteligente. De la plata que nos ingresa sabremos que sí o sí tenemos que pagar los gastos fijos. En cambio, los gastos variables pueden modificarse y es ahí donde podemos hacer ajustes en el presupuesto financiero.
Gastos inesperados o de emergencia: la importancia de tener un fondo de respaldo
También denominados como gastos de emergencia, son los gastos que no sabíamos que iban a ocurrir. Por ejemplo, la pérdida de nuestro empleo, la caída en las ventas de nuestros productos o servicios, un problema de salud personal o familiar, etc.
Para resguardarnos ante los gastos inesperados es importante que contemos con un fondo de emergencia.
Gastos hormiga: pequeños consumos que afectan tu ahorro
A su vez, los gastos hormiga son pequeños gastos que hacemos de forma reiterada en placeres cotidianos o cosas que no son realmente necesarias. Los podemos hacer durante el día, la semana o el mes y, al ser bajas sumas de dinero, generalmente no les prestamos atención y pasan desapercibidos para nosotros.
Sin embargo, los gastos hormiga pueden tener un efecto muy perjudicial en nuestra economía y destruir nuestra capacidad de ahorro.
Categorías de gastos: cómo agruparlos para mejorar tu planificación financiera
Las categorías de gastos consisten en agrupar cada salida de plata con el objetivo de identificar y detectar en qué estamos gastando. Por ejemplo: en la categoría “alimentos” podríamos anotar todos los consumos que realizamos en el supermercado, almacén de tu barrio, una verdulería, entre otros.
Gracias a las categorías veremos rápidamente cuánta plata llevamos gastada en ese ítem y detectar si estamos destinando más de lo planificado en nuestro presupuesto financiero personal o familiar.
