El stop debit es una herramienta clave para cancelar débitos automáticos desde tu cuenta o tarjeta. Descubrí cómo aplicarlo para proteger tu plata y ordenar las finanzas personales.
El stop debit (“frenar el débito”) es una función que nos permite detener un cobro que teníamos programado por débito automático, ya sea en nuestra cuenta o tarjeta de crédito. En otras palabras, evita que se produzca el cobro de algún servicio que ya teníamos programado para que se debite de nuestra cuenta o que se incluya en nuestro próximo resumen.
Como personas usuarias de servicios financieros tenemos permitido realizar el stop debit cuando lo deseemos, sin tener que explicar las causas de nuestra decisión.
Entre sus beneficios, nos permite evitar tener que abonar en la fecha requerida el servicio al que daremos stop debit y que, en consecuencia, podamos utilizar otra modalidad o bien otra fecha de pago.
Otra ventaja es que podemos pedir el stop debit de algún pago en una fecha puntual, pero sin que esto implique que en los futuros pagos perdamos el servicio de adhesión al débito automático. Es decir, frena el débito automático más próximo del servicio en cuestión que tenemos adherido, pero no anula los próximos débitos, a los cuales seguiremos adheridos para futuros pagos.
¿Hasta cuándo podemos realizar el stop debit a tiempo?
Por supuesto, siempre hay un plazo definido de tiempo límite para solicitar el stop debit antes de que se produzca el débito. No obstante, el mismo puede variar según la entidad donde tengamos la cuenta.
En la mayoría, suele ser hasta el día anterior a la fecha en que se realizará el débito automático, aunque algunas lo ofrecen con la posibilidad de hacerlo incluso hasta en el mismo día del vencimiento.
Qué hacer si no llegamos a activar el stop debit
A veces, tenemos planeado un stop debit y nos olvidamos de hacerlo a tiempo. Esto genera que se genere el débito automático que no queríamos tener que afrontar.
En estos casos, hay entidades que permiten realizar lo que se denomina “reverso” del débito automático. Es decir, al solicitar el reverso, la entidad volverá a acreditarnos el monto que nos fue debitado automáticamente. Por supuesto, esta operación de reverso también generará intereses o punitorios.
Algunas entidades incluso permiten hacer el reverso hasta por 30 días desde que se concretó el débito automático, otras entidades solicitan hacerlo personalmente en sucursal. Cada entidad tiene su política al respecto, por lo que al ser cliente debemos consultar sobre estas opciones y sus consecuencias.
Qué débitos podemos frenar con esta función
En el caso del resumen de una tarjeta de crédito, el stop debit puede ser por el total del saldo a abonar o bien por el pago mínimo que incluye el resumen de la misma. En cualquiera de los dos casos, lógicamente, generaremos un saldo deudor impago, que provocará intereses en relación con ese monto no cancelado.
Por lo tanto, es importante informarse sobre los cargos de intereses, penalidades o consecuencias que puede tener en cada entidad el hecho de no realizar el pago mínimo o total.
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