Tu score crediticio es el número que los bancos miran antes de darte un crédito. Cómo funciona, qué lo afecta y qué podés hacer para subirlo.
El score crediticio es una puntuación que resume tu comportamiento financiero: si pagaste tus deudas a tiempo, cuántos créditos tenés activos y cómo manejaste tus cuentas. Cuanto más alto es, más chances tenés de que te aprueben un préstamo con buenas condiciones.
En esta nota, vas a explorar qué factores determinan ese puntaje, por qué puede caer sin que te des cuenta y qué acciones pueden mejorar tu score antes de que lo necesites.
Qué mide el score crediticio
El score es el resultado de analizar tu historial de pagos, tus deudas vigentes y tu antigüedad como usuario de crédito. En Argentina, las principales centrales de riesgo privadas, como el Veraz, y el Banco Central (BCRA) construyen este perfil a partir de la información que reportan bancos, financieras y otras entidades reguladas.
La escala varía según la central de riesgo, pero en general un score por encima de 750 puntos se considera bueno para acceder a la mayoría de los productos crediticios.
Entonces, por ejemplo: si en los últimos dos años pagaste siempre en término, tenés pocas deudas abiertas y tu tarjeta no está al límite, tu puntaje va a ser alto. Pero si tuviste una cuota impaga aunque sea por unos días, eso queda registrado y puede bajar tu calificación.
Por qué puede bajar tu score sin que lo esperes
Hay movimientos financieros que impactan negativamente en el puntaje y que muchas personas no asocian con el score. El más común es pagar la tarjeta de crédito unos días tarde; incluso un retraso de 48 horas puede quedar registrado si la entidad ya reportó el vencimiento a la central de riesgo.
Otro factor que sorprende es solicitar varios créditos en poco tiempo. Cada vez que una entidad consulta tu historial crediticio queda un registro. Si hay muchas consultas seguidas, el sistema interpreta que necesitás crédito con urgencia, lo que sube el riesgo percibido.
Cómo mejorar tu score crediticio paso a paso
No existe una fórmula mágica, pero sí hay algunos hábitos que pueden mover tu score crediticio en la dirección correcta.
Pagar antes del vencimiento
El historial de pagos es el factor con mayor peso en tu calificación crediticia. Configurar débito automático para el mínimo de tu tarjeta es una de las formas más prácticas de evitar olvidos y mantener tu registro limpio.
Si tenés deudas atrasadas, lo mejor que podés hacer es regularizarlas cuanto antes. Según las normativas del BCRA, una vez que la deuda queda saldada, la entidad debe actualizar el reporte en un plazo razonable.
Mantener el uso de tu tarjeta por debajo del 30%
El porcentaje de tu límite de crédito que usás cada mes influye directamente en tu score. Si tenés un límite de $500.000 y gastás $400.000, tu utilización es del 80%, lo que el sistema interpreta como una señal de estrés financiero.
Lo recomendable es mantener ese porcentaje por debajo del 30%. Si tu límite es bajo y sueles agotarlo, podés pedirle a tu banco que lo amplíe; eso baja el porcentaje sin que cambie lo que gastás.
No cerrar cuentas viejas sin pensarlo
La antigüedad crediticia pesa en el puntaje. Cerrar una cuenta que tenés hace años puede acortar tu historial promedio y bajar tu score. Si la cuenta no tiene costo de mantenimiento, mantenerla activa con transacciones mínimas puede ser suficiente para conservar ese historial.
Cuánto tarda en mejorar el score
No existe un atajo para subir el puntaje de un día para el otro: mejorar el score es el resultado de hábitos sostenidos en el tiempo. En general, con pagos puntuales y baja utilización de tarjeta, podés ver cambios positivos en un plazo de tres a seis meses.
Si venís de una situación de mora importante, el proceso puede llevar más tiempo. Lo importante es no interrumpir los pagos a tiempo durante ese período.
Podés consultar tu situación crediticia de forma gratuita en el sitio oficial de la Central de Deudores del BCRA. Revisarla de forma periódica te permite detectar errores en el reporte y corregirlos antes de que afecten una solicitud de crédito.
Qué pasa con tu score si solicitás un préstamo
Cada vez que pedís un préstamo, la entidad que lo otorga informa la operación a las centrales de riesgo. Si pagás las cuotas en tiempo y forma, eso se refleja positivamente en tu historial crediticio y tu score tiende a subir con el tiempo. Si te atrasás o dejás de pagar, el impacto es el opuesto.
Por eso, antes de solicitar cualquier préstamo, conviene evaluar si las cuotas son compatibles con tus ingresos del mes. A través de Ualá, podés ver si tenés una oferta de préstamo personal disponible, revisar el monto y las cuotas antes de confirmar.
Abrir tu cuenta no tiene costos de mantenimiento y te da acceso a una cuenta bancaria, tarjeta y la posibilidad de empezar a construir historial desde cero.
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