Las empresas unicornio marcan tendencia en el ecosistema emprendedor. Pero qué son y cómo logran impulsar su desarrollo y crecimiento.
Las reconocidas empresas unicornio son startups que, gracias a un modelo de negocio innovador y al respaldo del capital de riesgo, alcanzan una valuación de mercado superior a los mil millones de dólares sin necesidad de cotizar en Bolsa. Estos emprendimientos no solo se convierten en referentes de innovación y escalabilidad, sino que también transforman sectores enteros con soluciones disruptivas.
Sin embargo, el camino para convertirse en unicornio suele estar acompañado por rondas de inversión que permiten obtener el financiamiento necesario para expandirse de manera acelerada. Casos como el de Mercado Libre o Ualá en Argentina son ejemplo de cómo una startup puede pasar de la etapa inicial a consolidarse como un gigante capaz de atraer capital global.
Qué es una empresa unicornio y cuál es su valor
El término “empresa unicornio” es un concepto relativamente nuevo en el mundo corporativo. Sin ir más lejos, se utilizó por primera vez en 2013 para referirse a aquellas compañías que, de tan exitosas, parecían una fantasía.
Para el mundo de las finanzas, como adelantamos al comienzo, una empresa unicornio es aquella que supera una valuación de mercado de mil millones de dólares y que aún no cotiza en la bolsa.
Sin embargo, el concepto lo popularizó Aileen Lee, fundadora de la firma de capital de riesgo CowboyVC, quien utilizó el término “empresa unicornio” en noviembre de 2013, en un artículo publicado en TechCrunch. La autora analizó varias compañías y descubrió que solo el 0,07% crecieron hasta valer al menos mil millones de dólares antes de salir a la bolsa, lo que las hacía tan raras como los unicornios.
Esta afirmación hace referencia a que el unicornio es un animal mitológico representado por un caballo blanco con un cuerno en la frente, al que se le atribuyen diversos poderes, como elevada longevidad (más de 1.000 años), resistencia a magias y venenos, tele-transportación y poderes curativos.
Desde entonces, el término se ha extendido y, en los últimos años, vienen apareciendo nuevas empresas de base tecnológica y globalizadas que están cruzando el umbral monetario que las convierte en empresas unicornios.
Desde las comunicaciones, la logística, el e-commerce o los servicios financieros, entre otros, varios sectores están siendo impactados por estas compañías.
Características de las empresas unicornio: innovación, crecimiento y mentalidad global
Actualmente, existen más de 1200 empresas unicornios registradas en CB Insights, una base de datos de oportunidades de inversión. De ellas, más de la mitad operan en Estados Unidos, 157 en China y alrededor de 50, en América Latina.
Casi todas estas empresas unicornios han revolucionado industrias más tradicionales a través de la innovación. Algunas hasta establecen un sector completamente nuevo, como por ejemplo Instagram, que modificó la forma en que se toman y comparten fotografías y videos.
Una característica de algunas de estas empresas es que son “B2C” (Business to Consumer o, en español, empresa a consumidor). Es decir, que su estrategia comercial apunta a facilitarle la vida a las personas usuarias: valoran por igual tanto el producto ofrecido, como la experiencia de compra.
Asimismo, algo que las distingue es su rápida expansión. Nacen con una mentalidad global y siguen una estrategia de crecimiento acelerado. Así, buscan hacerse grandes lo más rápido posible, con un modelo escalable y apostando por la internacionalización.
Por otro lado, desde el costado laboral, muchas son conocidas por tener un buen clima de trabajo. Son compañías jóvenes que valoran el talento y la creatividad y por eso tienen diversidad en sus equipos, con perfiles profesionales muy diferentes para generar ideas disruptivas.
Cómo crecen las empresas unicornio: de las rondas de inversión a la salida a Bolsa
En sus inicios, estas empresas crecen con fondos propios, de familiares o conocidos, llamado capital semilla. Posteriormente, si el proyecto evoluciona bien, llegan las llamadas “rondas de inversión”, en las cuales la startup explica su plan de negocio, sus necesidades financieras y entrega una porción de la empresa a nuevos inversores.
Finalmente, muchas optan por salir a la Bolsa. Esta ruta ya la transitaron Facebook, Mercado Libre o Globant, entre otros ex-unicornios. Una vez que la empresa pasa a cotizar en Bolsa, pierde el status de unicornio. Otras, son compradas por otras empresas ya consolidadas.

