Aprendé qué es el desconocimiento de consumo y cómo utilizarlo para reclamar compras que no realizaste o que fueron facturadas erróneamente.
El desconocimiento de consumo y reclamos por compras no autorizadas son herramientas clave para proteger nuestras finanzas personales. En un mundo donde los pagos digitales y las compras online crecen día a día, saber cómo realizar un desconocimiento de consumo nos permite defendernos ante fraudes y estafas, errores de facturación o cargos duplicados en tarjetas de crédito y débito.
En efecto, conocer los pasos correctos para presentar el reclamo, los plazos legales y las precauciones a tomar ayuda a mantener un historial crediticio saludable y a evitar pagos indebidos, garantizando que nuestras cuentas estén siempre bajo control.
Cómo realizar un desconocimiento de consumo paso a paso
Según la Ley 25.065 que regula el funcionamiento de las tarjetas de crédito, débito y compras, las personas usuarias tenemos 30 días para realizar los reclamos y el desconocimiento de consumo. De hecho, el artículo 26 de la Ley de tarjetas de crédito, débito y compras sostiene que las personas usuarias podemos reclamar y hacer un desconocimiento de la compra o débito que se nos ha realizado indebidamente.
El desconocimiento de consumo lo realizaremos ante la entidad o empresa que ha emitido la tarjeta de débito o crédito, o en la cual tengamos radicada nuestra cuenta.
A su vez, en la mayoría de los casos debemos realizar el reclamo pidiendo el desconocimiento de consumo de forma escrita vía correo electrónico o bien a través de los formularios que las entidades emisoras de tarjetas tienen en sus sitios webs. Nos solicitarán cargar algunos datos de la operación que queremos desconocer como errónea o fraudulenta. Luego nos emitirán un número de reclamo.
Para esto, lo ideal es tener los siguientes datos para que el trámite se haga de manera ágil:
Número de comprobante: es el número que otorga la empresa de servicios de pagos por la compra realizada que queremos desconocer. Lo podemos descargar, generalmente, del homebanking o app de la entidad emisora.
Detalle de la transacción: corresponde a la identificación de la empresa a la que se le envió el pago.
Moneda: informar la moneda si es pesos o dólares.
Cantidad de cuotas o efectivo: para saber la cantidad de pagos realizados y los restantes que queremos desconocer.
Por otro lado, es importante guardar bien el correo enviado por el que pedimos el desconocimiento de consumo, al igual que el número de reclamo que nos provean al hacerlo.
Desde ese momento, el banco o entidad que nos emitió la tarjeta o que tiene radicada nuestra cuenta tendrá un plazo de una semana para contestar que ha recibido nuestro reclamo.
Qué hacer si no estás conforme con la resolución del desconocimiento de consumo
Si no estamos conformes con la respuesta que nos diera la entidad, deberemos rechazar la respuesta dentro de los 7 días hábiles siguientes. La entidad donde realizamos el reclamo deberá, dentro de los 15 días siguientes, corregir el error en el cobro o explicar y demostrar la liquidación en caso de que sea correcta, aportándonos copia del comprobante que avale la operación.
En caso de que sea una operación que se ha efectuado en el exterior, el plazo para que sea corregida se extiende a 60 días.
Es importante que antes de iniciar el reclamo también nos aseguremos de que la compra figura como confirmada. En cambio, si la vemos como “pendiente”, es posible que sea anulada y no ingrese en la liquidación de la tarjeta de crédito. Siempre debemos verla como “confirmada” en los movimientos de la tarjeta para poder reclamar.
También, antes de efectuar un reclamo por desconocimiento de consumo, debemos corroborar que estemos seguros, ya que muchas veces el nombre del comercio en el que compramos es distinto a la razón social que luego vendrá en la factura o comprobante de la compra y esto puede confundirnos.
¿Qué hacer si no recibimos respuesta a nuestro reclamo?
En este caso, podemos acudir al sitio web del Banco Central de la República Argentina (BCRA), donde hay un área para quejas de personas usuarias de servicios financieros.

